En Contadora,
los visitantes siempre deberán tener a mano sus binoculares,
ya sea de día o de noche, ya que después del ocaso los
observadores de estrellas "hacen fiesta" debido a la brillantez
con que se ven dichos astros desde esta maravillosa isla. Hay tantas
estrellas que es posible ver los colores del arco iris alrededor de
cada una de ellas.
Contadora
cuenta con una buena selección de restaurantes, todos ellos
situados a poca distancia entre sí. Visite un comedor local
para disfrutar una de una experiencia más auténtica,
y pida la "comida del día" ($3.00), o un platillo
de pollo ($4.00) o pescado ($7.00). Los restaurantes más exclusivos
de la vista ofrecen espectaculares vistas del mar y sus playas.
Las casas
de alojamiento abundan en la isla, y normalmente no se requiere hacer
reservas (únicamente en temporada alta y en días feriados).
En los últimos años, varios hostales de primera han
abierto en la isla. Sus propietarios dan la bienvenida a los visitantes
en el aeropuerto y brindan toda la asistencia que sea necesaria.
Una vez
instalado en su habitación, es tiempo de relajarse y ajustarse
a la "baja velocidad" de la isla. Es como aprender a bailar
reggae!