Prácticamente
cada centímetro cuadrado del territorio nacional panameño
puede ofrecer un sinfín de oportunidades de negocios, más
aún las extensas costas del país que, además
de servir para actividades turísticas, ofrecen un potencial
enorme para proyectos industriales.
Los dueños
de propiedades costeras, especialmente de terrenos que albergan (o
que están cerca de) manglares, pueden obtener buenas ganancias
rápidamente con la creciente industria camaronera de Panamá
–todo por una inversión de poco más de US$10,000
por hectárea.
El camarón
constituye uno de los principales productos de exportación
de nuestro país, un insumo de lujo para los mercados de Europa,
Norteamérica y Asia. Sólo en la provincia de Coclé,
la principal región productora de camarones de Panamá,
la actividad genera unos 148 millones de dólares, lo que representa
el 20% de las exportaciones totales de camarones de Panamá.
Aproximadamente 100 millones fueron generados solamente en la pequeña
ciudad de Aguadulce el año pasado.

Cosechando en los tanques.
Cómo
iniciar una finca de camarones
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El primer paso es preparar la tierra mediante la construcción
de estanques. El material excavado es removido, dejando los estanques
listos para ser llenados con agua.
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La
cantidad de agua es controlada por un sistema especial de llenado
y vaciado.
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Posteriormente, se le añade hidrato de cal para matar la
maleza.
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Los estanques se llenan de agua a través de un sistema
de filtros.
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Las larvas de los camarones son cuidadas y nutridas en contenedores
separados antes de ser colocadas en los estanques.
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El ciclo de crecimiento dura aproximadamente cuatro meses, después
de los cuales llega el tiempo de la cosecha. El peso óptimo
para la exportación debe estar entre 14 y 18 gramos, aunque
las especies reproductoras pueden pesar entre 40 y 50 gramos.
El ciclo
completo se repite dos veces al año. Una vez cosechado, el
camarón es llevado a una planta procesadora para sus respectivas
pruebas de control de calidad. Allí es limpiado, empacado y
congelado antes de su embarque.
El costo
de preparar una finca camaronera, incluyendo la construcción
de los estanques, varía entre $7,000 y $8,000 por hectárea.
El proceso de control de ciclos cuesta unos US$2,500 cada dos años.