Uno de
los establecimientos de comida más antiguos de la ciudad es
el Café Coca-Cola, frente al Parque de Santa Ana, cerca de
la salida del paso peatonal de la Avenida Central. De hecho, muy pocos
establecimientos privados de cualquier tipo en la ciudad poseen una
historia tan larga de servicio continuo.
Inaugurado
en 1883 con un nombre que se ha perdido en el tiempo, el establecimiento
recibió el apelativo de "Coca-Cola" con la llegada
del s. XX, cuando la famosa bebida carbonatada se hizo popular en
el istmo.
El Café
Coca-Cola es un icono urbano que desafía el tiempo. Frecuentado
por prominentes intelectuales, funcionarios de gobierno y celebridades,
se dice que la principal atracción de este simpático
establecimiento es su uso como centro de intercambio y comentario
de noticias. Algunos afirman que muchos eventos políticos de
trascendencia de la pasada centuria, desde golpes de Estado hasta
campañas presidenciales, fueron organizados en las mesas del
Café Coca-Cola, donde aún es común encontrar
a legisladores y miembros del gabinete de gobierno conversando con
ciudadanos de todas las clases sociales.
La lista
de clientes "VIP" del café, tanto del pasado como
del presente, incluye al laureado poeta panameño Ricardo Miró,
el ex presidente Arnulfo Arias; el actual mandatario, Martín
Torrijos, y Linda Watt, la muy querida ex embajadora de Estados Unidos
en Panamá.