Lo remoto
de la provincia de Bocas del Toro es su principal atractivo. Bocas
fue la primera provincia establecida tras la separación de
Panamá de Colombia en 1903, pero casi nadie visitaba la región
en aquel entonces. Esto no ha de sorprender a nadie, ya que durante
las primeras décadas del s. XX sólo se llegaba a Bocas
tras un viaje en barco de un día de duración, partiendo
de la ciudad de Colón. Posteriormente, un aeropuerto redujo
el viaje a poco más de una hora desde la ciudad de Panamá,
pero aún así, la mayoría de los panameños
consideraba a Bocas simplemente como una región productora
de bananos, ignorando sus prístinas playas, verdes bosques
y fascinantes etnias indígenas
El "descubrimiento"
de Bocas por turistas extranjeros y panameños inició
hace diez años. Entre las cosas que encontraron figuran el
parque marino más grande del Caribe, excelentes oportunidades
de buceo y la única monarquía indígena de Centroamérica.
Atracciones
como estas han llamado la atención de hoteleros extranjeros
en la región, tales como los propietarios de Punta Caracol
Acqua-lodge, un resort boutique que ofrece a sus huéspedes
giras a playas e islas desiertas, excursiones a comunidades indígenas
en tierra firme, paseos de compra de artesanías, excursiones
para observar delfines y observación de aves en la selva.
Punta
Caracol ofrece nueve exclusivas cabañas construidas sobre una
hermosa bahía.
Para detalles,
visite la página www.puntacaracol.com.pa