Para muchos
operadores de turismo locales, la provincia de Bocas del Toro, situada
en la región noroccidental del país, es una meca turística
que hoy atrae a un creciente número de turístas y amantes
de lo ecológico. Sin embargo, lo que la mayoría de ellos
ignora es que el mismo conjunto de hermosas playas y bosques tropicales
es el lugar de nacimiento de uno de más grandes personajes
del jazz universal: Luis Russell.
Nacido
hace 103 años, Russell no fue un mero intérprete del
jazz. Es considerado uno de los "padres fundadores" del
mencionado género internacional, cuyo talento quizás
sobrepasó al del conocido icono norteamericano Louis Armstrong.

Luis Russell.
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Los
inicios
La estricta sociedad victoriana, la especial mezcla cultural
de Bocas del Toro y el comercio bananero que existe entre la provincia
y Estados Unidos y Europa no sólo tuvieron un impacto profundo
en la persona de Russell, sino también en su legado musical.
Contrario
al carácter de pueblo soporífero que adquirió
más entrado el siglo XX, Bocas exhibió, a principios
de la pasada centuria, un ambiente más cosmopolita que el de
la ciudad de Panamá. En aquel entonces, existía en la
ciudad de Bocas una media docena de consulados siendo un activo puerto
desde el cual se embarcaban grandes cantidades de banano hacia Estados
Unidos y Europa. El inglés, más que en la actualidad,
era el idioma de preferencia en la región. Interesantemente,
la población multicultural de la provincia exhibía una
fuerte inclinación hacia lo extranjero. De hecho, la música
clásica era más popular que el tamborito panameño.
Luis Russell
nació el 6 de agosto de 1902. Era el hijo de el "Teacher"
(maestro) Russell, reconocido educador de origen jamaiquino, y de
Edith Machore, la hija de un capitán de barco de la United
Fruit Company. Las primeras notas del pequeño Luis, tocadas
en el violín y el piano, fueron melodías clásicas.
Las mismas fueron enseñadas por su padre, quien también
fue organista de iglesia, y por su madre, educada en Nueva Orleans.
No obstante, según relata el Sr. Ernesto Crouch, quien ha estudiado
la vida de Russell extensamente, el joven músico fue introducido
a la música vernacular por un tío materno.
Educado
con toda la rigidez de la época, Luis Russell, ya en su adolescencia,
fue conocido por su gran disciplina en sus presentaciones en eventos
y fiestas locales. Debido a sus dotes de director, recibió
el apodo de "el mayor", por parte de sus compañeros.
Por circustancias
aún desconocidas, Russell se trasladó junto a su madre
a la ciudad de Colón alrededor del año 1916. Ese mismo
año la familia adquirió un boleto de lotería
-popular afición panameña-y con suerte ganó el
primer premio: US$3,000, una cifra astronómica en aquel entonces.
A los 16
años, Russell se encontraba abordo de un vapor rumbo a Nueva
Orleans. A su llegada, se hizo amigo del pianista de la orquesta de
Armand Piron quien, se convierte en su mentor. Poco después,
Luis Russell empezó a ser considerado un "pequeño
genio" por la élite musical de Louisiana.
De
pianista a director de banda
El jazz aún se encontraba en su infancia cuando Russell
llega por primera vez a Estados Unidos. Russell ya era una de las
estrellas claves del movimiento en los años 1920.
Era único
en su clase -dijo Crouch. En aquel entonces, los músicos eran
estadounidenses o franceses. No existía el Latin Jazz".
Russell
fue el promotor de un número de cambios significativos en el
jazz primitivo, primero incrementando el tamaño de la banda
promedio, de cinco a ocho miembros, y luego, introduciendo la guitarra
y una sección de saxofones más grande.
En 1927,
Russell ingresó a la Orquesta de King Oliver, la figura central
del jazz en aquellos días. La orquesta, que también
sirvió de plataforma para el lanzamiento de Louis Armstrong,
fue transformada substancialmente cuando Russell se hace cargo de
la dirección en 1928. El director y pianista panameño
revivió las formas primitivas del "Estilo de Nueva Orleans"de
los años 1910s, cuya característica principal era el
uso de una menor variedad de instrumentos, tales como clarinetes,
cornetas, trombones, banjos y el piano.
El año
1930 puede ser considerado el pináculo de la carrera de Russell,
cuando viajó extensivamente por todo Estados Unidos promocionando,
a la vez, una gran producción de discos.
Panamá
siempre estuvo en la mente éste hijo de Bocas del Toro. Aunque
rara vez visitó el Istmo durante este período, al menos
cinco de sus grabaciones llevaron, de una manera u otra, el nombre
de su país natal (algunas fuentes afirman que Russell visitó
Bocas del Toro a principios de los ´50s, aunque no se ha podido
precisar si ofreció alguna presentación pública).
El
fin
Los cambios culturales que afectaron la sociedad estadounidense
después de la Segunda Guerra Mundial terminaron con los días
gloriosos del viejo jazz. Russell, quien para entonces vivía
en Nueva York, pronto vió reducido el número de sus
presentaciones. Hacia finales de los cincuenta y principios de 1960,
nacía una nueva corriente del jazz, el "bee-bop".
Los costos de administrar las grandes orquestas de jazz se dispararon,
obligando a Russell a dejar su pasión para trabajar como chofer,
empleado de una tienda de confites y administrador de un club nocturno.
Luis Russel murió de cáncer en la ciudad de Nueva York,
en 1963.