Panamá,
que en aquel entonces era una provincia colombiana, se declaró
independiente en 1903, e ignoró los mencionados acuerdos, aunque
la mayoría de los kuna habitaban del lado panameño de
la frontera, lo que hizo que muchos habitantes de San Blas no aceptaran
la independencia, al mismo tiempo en que las autoridades panameñas
se daban a la tarea de "civilizar" a los indígenas.
El creciente
resentimiento llegó a su clímax en 1925, cuando Richard
O. Marsh, un aventurero canadiense, motivó a los kunas a declararse
independientes de Panamá con la creación de la "República
de Tule". Posteriormente, se firma un tratado de paz, y los kunas
aceptaron reconocer la soberanía panameña, sólo
si los "wagas" (los no kuna) les concedieran un grado considerable
de autonomía.
En la actualidad,
las autoridades panameñas rara vez intervienen en la administración
kuna, y han creado tres comarcas especiales para la etnia. Conocidos
por una cultura basada en la igualdad de hombres y mujeres, una economía
de trueque y las famosas molas (tejidos artísticos hechos con
técnicas de bordado y bordado inverso), los kuna son una atracción
turística por derecho propio, y sus mujeres, vestidas de manera
tradicional, son parte importante del entorno urbano de Panamá,
ya que ofrecen sus artesanías en los principales centros turísticos
de la urbe.
Las danzas
tradicionales kunas han sido incorporadas a diversos espectáculos
turísticos en establecimientos como el Restaurante Tinajas
(tel.263-7890), Restaurante Al Tambor de la Alegría, en Amador
(tel.314-3380), y el Centro Turístico Mi Pueblito, que ofrece
presentaciones folklóricas los fines de semana.