"Paladar"
es un hermoso restaurante situado en MultiPlaza Mall, a un costado
de la tienda por departamentos Félix B. Maduro. Agradablemente
"hip", empero cálido y acogedor, este moderno y exclusivo
restaurante ofrece por igual, finos platillos, tanto a los cansados
compradores como a conocedores de la alta cocina.
Mi cuarteto
de hambrientos compatriotas inició con una selección
de sopas, ensaladas y aperitivos. Desafortunadamente, las ensaladas
nos decepcionaron. Los ingredientes eran frescos y apetecibles, pero
les falaba condimento o sabor. El pollo de la Ensalada de Pollo Frito
($7.95) era verdaderamente delicioso, pero la base de habichuelas
romanas, maíz, almendras y cebollas rojas necesitaba algo para
levantarla. Según el menú, la ensalada viene con aderezo
a la ranchera, pero el mismo estaba ausente cuando fue servida. Podemos
decir lo mismo de la Ensalada César ($5.95). En lugar de su
rico sabor, ésta estaba simple.
No obstante,
la decepción de las ensaladas fue prontamente extinguida con
la llegada de la Sopa de Coco y Pollo Tailandés ($6.50). Esta
agradable mezcla de leche de coco y tiernos trozos de pollo y hongos
era acentuada por un sutil toque de culantro y hierba limón,
y era delicadamente deliciosa. El aperitivo frío de Salmón
y Mero, finamente cortado ($12.50) era excelente. Mientras el menú
indica que debe ser para dos, en esta ocasión fácilmente
rindió para cuatro. El pescado presentaba un rico sabor ahumado,
y se convirtió en el favorito de la noche. El aperitivo caliente,
Mejillones a la Parmesana ($7.50) era un suculento platillo gratinado,
con mejillones importados y queso parmesano. Los mejillones estaban
frescos y grandes, y su sazón era perfecta.
El
fuerte de Paladar como restaurante está en sus platos principales.
El Gnocchi en Salsa de Cuatro Quesos ($9.25) estuvo a pedir de boca
–tallarines de papa sumergidos en salsa de queso, colocados
bajo la llama para darles un final burbujeante, y servidos aún
calientes. Este platillo desapareció rápidamente. Lo
mismo ocurrió con el "Atún Importado" ($15.95),
un gran filete de atún a la parrilla, ligeramente cocido con
almendras y una reducción balsámica de mantequilla.
Lo único que pudo haber pasado este plato de la categoría
de excelente a la de superior, hubiera sido una cubierta de mantequilla
wasabi en lugar de la de tomate, que fue servida. El extrañamente
llamado Filete de Uvas Chutney ($12.95), resultó ser un filete
grueso y deliciosamente preparado a la parrilla, servido con una salsa
de uvas agridulce. Es definitivamente algo que pediría nuevamente.
Lo mismo digo para el Sandwich de Hongos Portobelo ($6.50), un delicioso
emparedado vegetariano, servido con tostadas y acompañado de
crujientes papas fritas.
El
verdadero "éxito de taquilla" de la tarde era el
Risotto de Langosta ($24.95), un arroz perfectamente preparado con
grandes y abundantes trozos de carne de langosta, cubiertos con la
tinta negra de calamares. Mientras que aquellos que no están
familiarizados con lo exótico podrían alejarse de ingredientes
como la tinta de calamares, les informamos que estas personas se privan
de mucho. Este era realmente un platillo superior... algo que cualquier
chef serviría orgullosamente.
Paladar
cuenta con un menú muy variado, con mariscos, aves, pastas
y carnes...prácticamente algo para cada gusto. Mientras que
las ensaladas nos alarmaron al principio sobre lo que podría
venir, los platillos siguientes salvaron la velada con aplomo. Paladar
es una excelente opción para un rato agradable, y bien se merece
su creciente reputación de "restaurante destino".