Resulta
un poco difícil creer que el pequeño pueblo de Natá
de los Caballeros, en la provincia de Coclé, fue en alguna
ocasión más importante que la ciudad de Panamá.
De hecho, cuando Panamá La Vieja fue saqueada y destruida por
el pirata inglés, Sir Henry Morgan, en 1671, esta pequeña
comunidad compartió brevemente con Penonomé, situado
a unos 30 Km. al noreste, las funciones de capital colonial del país.

Los altares reflejan una mezcla de influencias españolas
e indígenas. |
Natá
aparece temprano en los anales de la historia colonial de Panamá,
ya que se funda en 1522. Su nombre viene del hecho de que sus primeros
habitantes europeos eran nobles españoles, enviados a conquistar
una planicie habitada por una nación indígena próspera
y progresista. Se dice que cuando llegaron a la zona los primeros
soldados españoles, encontraron suficiente comida en el pueblo
como para alimentar a todo un ejército. Los peninsulares acabaron
con un año de abastos en sólo tres meses, se casaron
con las princesas del asentamiento, y mezclaron su cultura con la
de sus anfitriones, para dar paso a la población mestiza de
las provincias centrales de Panamá.
El principal
legado de aquellos tiempos es la iglesia del pueblo, la Basílica
Menor de Santiago Apóstol –la segunda más antigua
del Hemisferio Occidental, declarada Monumento Nacional en 1941.
Un promedio
de 150 turistas visita la iglesia cada mes. Con su restauración,
los lugareños piensan popularizar el sitio como un destino
turístico, quizás por medio del redescubrimiento de
los túneles coloniales que comunicaban la iglesia con diversos
lugares dentro y fuera de Natá.
El turismo
en Coclé está creciendo. Los huéspedes de los
grandes resorts de playa de la zona están empezando a visitar
los antiguos monumentos históricos de la región de Natá,
que también incluyen el Museo de El Caño, que exhibe
artefactos y tumbas precolombinos. El pueblo se encuentra a 183 Km.
al oeste de la ciudad de Panamá, por la Carretera Interamericana.
Texto: Sibila Gonzalez Ducreux. / Fotos: Rubén Flores
Ulloa.