Click aquí para ir a  la Portada
Menú
Artículo de Portada
Sección Lugares
Mapa de Panamá
Sección Tours
Próximos Eventos
Noticias Turísticas
Artículos Especiales
Go to the English version

Lugares

 
 

Restaurante Baboga:

La puerta secreta a Italia

Por: Bob Stiff

Baboga

Calle 60 Este, 25/B
Abierto de martes a sábado
Sólo cena de 7:00 p.m. a medianoche
Cerrado los lunes y domingos.
214-8587.

Calificación: 1/2
Pobre
Regular
Bueno
Excelente
Superior

Nuestra hermosa ciudad ha sido bendecida con una abundancia de restaurantes italianos...al menos diez de ellos se nos vienen a la mente inmediatamente, y la mayoría son buenos con su abundancia de pastas, salsa de tomate y queso, "al estilo del sur de Italia". Sin embargo, si de ser sinceros se trata, ninguno de ellos ofrece verdadera comida italiana. Sus recetas, adaptadas a gustos populares, carecen de los verdaderos sabores de la península Itálica.

Todo eso ha cambiado desde que "Baboga" abrió sus puertas.

Discretamente situado detrás de una puerta muy iluminada sobre la Calle 60 ste, antes de llegar a la Calle 50, este encantador restaurante es parte de un hostal o bed & breakfast, que cuenta con cinco habitaciones ($90 por noche por persona, o $140 por pareja con desayuno incluido), piscina, jardín y un área techada para fiestas y reuniones corporativas. Dominando todo esto se encuentra el verdadero tesoro...un gran comedor, con un ligero toque de decoración bohemia, en donde se sirve verdadera comida italiana.

Denis Cerri, su co-propietario y anfitrión, nos explicó cuidadosamente los detalles de su menú, informándonos que los platillos servidos provienen del centro y norte de Italia y que en su elaboración sólo se utilizan los ingredientes más frescos. Durante nuestra visita, nos pidió disculpas porque algunos platos del menú no estaban disponibles, debido a que el chef no estaba satisfecho con la calidad de los ingredientes que pudo encontrar. Cuando se suma esta información al hecho de que constantemente están importando ingredientes de Italia, uno empieza a formarse una idea de un chef que se siente orgulloso de su arte y no se conforma con nada menos que los más altos estándares de calidad. Esto, definitivamente, era un buen comienzo.

Para comenzar, probamos una gama de entradas: cuatro suculentas albóndigas, cuyo sabor era tanto sutil como rico; una deliciosa berenjena marinada que combinaba el sabor natural de ese vegetal con un cierto dulzor de la crema marinada; un plato de almejas recién preparadas, mariscos maravillosamente sazonados en sus conchas, y un ceviche italiano...posiblemente el mejor que he probado hasta la fecha. El dulce gusto de un pimentón amarillo picado contrastaba a la perfección con la firmeza del barisco. Todo esto estaba acompañado por rebanadas de un caliente baguette y un aderezo de aceite de oliva ultra virgen.


El restaurante se especializa en platillos del centro y norte de Italia.

Verdaderamente, nos sentimos afortunados con la llegada de un cargamento de procuitto y salami frescos...y disfrutamos el suculento sabor a mantequilla del primero y nuestras papilas se estimularon por el sazonado sabor a carne del último. ¡Cada entrada servida era excelente!

Pero lo mejor aún estaba por llegar.

El primer plato fuerte era Penne con camarones, un sencillo nombre que describe la rica, pasta, cubierta por una sutil salsa de mariscos al gusto, y los increíbles camarones enteros que se encontraban debajo. Luego llegaron los Gnocci, preparados diariamente y servidos con una rica salsa de tomate y vegetales...los cuales declaramos como deliciosos! Un plato de bass fue servido posteriormente, y aunque no soy fanático de ese pescado, la versión de Baboga era

 
 
 

La Plaza Catedral

El gazebo del parque, donde se ofrecen conciertos de banda los domingos por la tarde durante la estación seca.

Normalmente tranquila durante el día, excepto durante la visita ocasional de turistas que utilizan sus gazebos como fondo fotográfico, la Plaza Catedral del Casco Antiguo ha sido testigo de muchos eventos importantes de la historia panameña.

Construida a finales del s. XVII, lo que en aquel entonces era la Plaza Mayor era el centro de actividades de la nueva ciudad de Panamá, que reemplazó a la vieja urbe destruida y saqueada por el pirata inglés, Sir Henry Morgan en 1671.


Entre marzo y abril, la plaza se convierte en un espectáculo de árboles en floración. Foto: Ester Zambrano.

Situada frente a las blancas torres de la Catedral Metropolitana, la plaza fue el lugar en donde los residentes coloniales del barrio de San Felipe se reunían para celebrar la coronación de los reyes de España, corridas de toros y pomposas fiestas citadinas.

Sobre las escalinatas de la Catedral, el 28 de noviembre de 1821, un grupo de caballeros prominentes reunió al público para declarar que Panamá ya no era colonia española. Ochenta y dos años más tarde, el 3 de noviembre de 1903, los ciudadanos fueron reunidos una vez más para escuchar, de boca de José Agustín Arango, que el país se convertía en república independiente.


La Catedral Metropolitana, vista desde la plaza.

La plaza en la que se leyó la Declaración de Independencia de España era distinta a la que utilizó el Sr. Arango en 1903. Lo que era un amplio espacio vacío a principios del s. XIX, fue embellecido con palmeras, bancas y gazebos cuando llegaron los franceses para empezar su fallido proyecto canalero en Panamá en los años 1880. Desde entonces y hasta la primera mitad del s. XX, la plaza se convirtió en el punto de reunión de las damas de sociedad, acompañadas de chaperonas y sus galantes pretendientes los domingos por la tarde.

Por generaciones, la Plaza Catedral (también conocida como Plaza de la Independencia) ha sido el escenario de conciertos de bandas y presentaciones culturales, que normalmente se realizan durante la estación seca (enero-abril).

 
 



Ir a Página Anterior
 
Háganos su Página de Inicio
Agregar a Favoritos
Imprimir esta Página
Envíenos un E-Mail
 
Ir Arriba
Copyright 2005©. All Rights Reserved.
Hoy es:
VOL. 12 #24 -- Nov. 17-30, 2006