Los amantes
de la música que viven el jazz o disfrutan bailando salsa,
han estado visitando frecuentemente La Platea, en el Casco Antiguo,
durante casi un año, y parece que se está corriendo
la voz en el resto de la ciudad de Panamá. Aunque el letrero
exterior de La Platea describe el local como "un bar", en
realidad es mucho más que eso, particularmente porque, los
jueves y viernes por la noche, La Platea vibra.
Situado
sobre Calle Primera, justo al frente de las ruinas del antiguo Club
Unión, el edificio, que presenta un balcón de hierro
forjado, recuerda a muchos turistas a Nueva Orleans. Por dentro, se
encuentra un largo bar iluminado por luces de color ámbar y
mesas cercanas entre sí debajo de arcos de ladrillos. La mejor
manera de describir el ambiente es con la palabra "intimidad".
Fotos blanco y negro tamaño afiche de John Coltrane, Dexter
Gordon y Willie Colón adornan las paderes de piedra, con un
gran saxofón de bronce colgando del techo con cadenas. El edificio
que ocupa La Platea tiene una historia de jazz, ya que antes de la
presente situación, el bar de vinos y jazz "Take Five"
ocupaba el inmueble.
"Me
gusta el sitio", afirmó Clive Jenkins, un amante del jazz
y nuevo cliente. "Solía venir cuando era Take Five y cantaba
Barbara Wilson con frecuencia. Ahora es un poco más avant garde".
Parece
fácil ser popular en el vecindario de Las Bóvedas, ya
que Platea está ubicado justo debajo del restaurante S'cena,
especializado en cocina mediterránea. Muchos clientes inician
su velada con una cena de carpaccio de mero o ensalada de langostinos
con espárragos, seguido quizás de pasta, atún
o corvina, o posiblemente chateaubriand, y para los más aventureros,
bistec tártaro con una botella de vino. Posteriormente, acompañan
a uno de los propietarios, Juan Suriol o Xavier Gasull hacia abajo
para escuchar música.
Según
Suriol, un hombre alto y amigable que siempre supervisa el salón,
"Es una manera de compartir buena música con los amigos.
La gente que gusta del jazz es el tipo de cliente que nos agrada".
Gascull,
un jovial y entusiasta caballero de barba oriundo de Barcelona, vive
de manera muy particular las presentaciones. "Es preciso tener
estándares elevados. Creemos brindar una alta calidad musical,
y eso atrae a clientes de alto nivel. También pensamos ser
uno de los centros del Festival de Jazz (que se realiza en el Casco
Antiguo a finales de enero), prometió Gascull.
Eduardo
Crócamo V., quien toca el bajo, tanto acústico como
eléctrico, es el director musical y toca con la mayoría
de los artistas invitados. Detrás de sus delgados anteojos
y con una pipa en su boca, explica lo que está trantando de
alcanzar en La Platea "Deseamos crear un mercado para el jazz.
Luego de que se fuera la mayoría de militares estadounidenses,
el jazz parece haber caído en el olvido, pero creo que estamos
haciendo que regrese con talentosos músicos como Carlos Garnett,
por ejemplo.
Al menos
una vez al mes, Carlos Garnett toca su singular estilo con el saxofón.
El veterano Garnett, quien en una ocasión tocó con Miles
Davis, disfruta sus presentaciones en La Platea. "Este lugar
es como un oásis en el desierto para mí. Es el único
club en la ciudad y el público parece realmente apreciar la
música intelectual que es el jazz".

El veterano maestro del Jazz, Carlos Garnett, en el saxofón.
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Durante
una reciente presentación, Garnett reconoció a un colega
del jazz en una mesa cercana. Reggie Boyce, otra popular figura del
jazz en Panamá, dijo "El género no es grande ahora,
pero está creciendo poco a poco". Boyce, cuyo grupo toca
en el casino bar del Hotel Caesar Park los jueves y viernes, añadió:
"Carlos es un músico extremadamente talentoso, quien se
ha presentado con Horace Silver y Art Black y tenerlo tocando ayuda
en gran manera". (Nota: el grupo de Boyce se presenta de 7:00
a 9:30 p.m, lo que no compite con la música de La Platea, que
empieza alrededor de las 10:00 p.m.)
Debido
a que el salón principal de La Platea no es muy grande, la
amplificación se mantiene al mínimo, lo que significa
que el sonido es claro y pocas veces muy alto. Los músicos
como Ibrahim Herel, el director del conservatorio nacional, en el
saxofón, y los percusionistas como el potente Anibal de León,
ofrecen lo mejor de su repertorio los jueves por la noche con su jazz
progresivo.
Los viernes,
la pequeña pista de baile se llena de parejas de todas las
edades, que se mueven al son de grupos de salsa como el de Andy Bush.
Aunque
el volumen de la música suba un poco, el son del baile, apoyado
por la sección de instrumentos de metal, hacen que nunca sea
estridente, gracias al encargado de sonido, Cesar Sanford, quien se
considera "otro músico", ya que constantemente monitorea
el salón, que se ilumina con la cantidad justa de luz, para
que no predominen las penumbras.
Uno de
los espectáculos más populares de salsa es el de Mariana,
una dama regordeta que interactúa con el público en
muchas maneras que simplemente bailar. Su estilo coqueto y alegre
invita a una velada amena para los amantes de la diversión.
Como dijo Alex Troetch, quien asistió a una reciente presentación:
"Mariana es bastante alocada, pero creo que a todos les gusta
su estilo".
La Platea
ha organizado una serie de eventos especiales para fin de año,
entre ellos un tributo a Billy Holiday. "Deseamos hacer la diferencia
y ofrecer una experiencia cultural positiva a nuestros clientes",
dijo Coca Morazo, directora de promociones. Los sábados normalmente
hay piano bar, a partir de las 10:30 p.m.
Abierto
desde las 6:00 p.m., con cena desde las 7:30 en La S'cena, la música
inicia tarde, a eso de las 10:00 p.m. Y continúa hasta pasada
la medianoche. Para mayor información y reservaciones, llame
al 228-4011 o visite la página www.scenaplatea.com. Se brinda
servicio de valet parking y hay abundancia de taxis en el sector.