Por
Bob Stiff
El Casco Antiguo ha visto
ir y venir a muchos restaurantes… principalmente debido a
que sus dueños generalmente confían en el ambiente
del área en lugar que en ofrecer buena comida a precios razonables.
En muchos casos, el local es impresionante y la comida apenas regular,
lo que explica la gran cantidad de fracazos en el sector. Sin embargo,
puedo apostar a que CASA SURIS rompe con este patrón.
El restaurante está
ubicado en Calle 2da en la Galería San Felipe, bajando desde
el antiguo Club Unión. El menú es ecléctico
y no amplio, lo que implica que la cocina no intenta proveer de
todo al cliente y se puede enfocar en aquellos platos que ofrece,
garantizando frescura en sus ingredientes. Los precios tienen una
escala que va de $2.50 a $4.00 para las ensaladas, de $5.00 a $9.00
para los aperitivos y así sucesivamente. Mi equipo votó
inmediatamente por el mejor ceviche que hemos probado. De igual
manera, se sirvió una gran porción de almejas al vapor
servidas con un caldo tan rico, con sabor a ajo que usted puede
hacer de este plato una comida junto con varios pedazos de pan para
remojarlos. El cóctel de camarones estaba muy bueno, aunque
los camarones estaban un poco aguados. Lo que los mejoraba en gran
manera era la salsa en que fueron servidos... de sabor penetrante,
con rábano picante para contrastar con la frescura de los
camarones.

Vista de la Terraza del restaurante, que comparte muros con el Arco
Chato, famoso monumento colonial.
Luego pasamos a los platos
con carne. Ordenar un bistec en Casa Suris puede parecer costoso...
hasta que se ve el tamaño del mismo; $23.00 por una tierna
pieza de costilla que pesa 24 oz. ($18.50 por una de 16 oz.), ó
$29.00 por un bistec Porterhouse... que llega a unas asombrosas
32 oz.! La carne es tierna y el sabor es exactamente el que los
amantes del bistec buscan... carne jugosa y deliciosa, cocida a
la perfección.
La
paella ($9.00 por persona) agrupaba buena cantidad de mariscos,
dándole un buen sabor, pero estaba un poco seca para mi gusto.
Mientras más seca sea la mezcla del arroz, mayor será
el sabor de los mariscos, rompiendo el delicado balance del plato.
Estaba buena, pero no llegaba a ser sobresaliente. A continuación,
pasamos al Medio Pollo Asado que elevó a esta humilde entrada
a vertiginosas alturas. Piel crujiente, carne tierna y húmeda,
cubierta con cebollas perfectamente caramelizadas. Mientras que
este plato es presentado como una entrada para una persona a $9.00,
es suficiente para alimentar a dos comensales. Sin embargo, después
de una mordida de esta maravillosa mezcla de sabores, quizás
no quiera compartirlo. Una cremosa espinaca y un gran platón
de papas fueron el acompañamiento perfecto.
Justo cuando pensé
que no podría probar otro plato, un gran filete de pargo
rojo en salsa de mantequilla de limón nos fue traído
a la mesa. "Un pequeño mordisco", pensé,
"y estaremos partiendo". Media hora después y varios
bocados más tarde, decidí que si este restaurante
se hace popular, será por este increíble plato. La
capa exterior estaba crujiente y rica en sabor a limón, mientras
que la carne parecía fundirse en el paladar... la combinación
de todos estos sabores fue asombrosa. Y esta sentencia la da alguien
que no es aficionado al pescado.

El Sr. Richard Tapanes, dueño de Casa Surís,
acompañado por Annabel Espino, Ejecutiva de Compañía
Novartis.
Luego de una excelente
comida, no pude dejar de probar el cheesecake al auténtico
estilo Nueva York. Olvídese de la cubierta de frutas... este
cremoso y sabroso cheesecake es posiblemente el mejor de Panamá
y fue el perfecto cierre para una emocionante experiencia culinaria.
Este restaurante abrió
hace sólo 6 semanas y todavía es un proyecto en progreso,
ya que aún requiere decoración, pero el ambiente ya
está definido por lo que será interesante ver cómo
crece y madura este establecimiento. Los amantes de la comida están
empezando a descubrirlo y los asequibles almuerzos servidos de lunes
a viernes a las 11:30 am asegurarán que otros más
vengan. Casa Surís merece éxito en un área
donde otros han fallado. Su dueño se ha entregado a un sencillo
mantra: excelente comida a un precio razonable. No hay interiores
lujosos ni menús de 30 páginas que puedan ganarle
a esto.