La Exposición:
Luchando por sobrevivir

Modernos rascacielos ejercen presión sobre el pequeño
barrio de La Exposición.
Un enigmático
barrio de la ciudad de Panamá está luchando por sobrevivir,
bordeado, hacia el este, por las torres de acero y vidrio que flanquean
la bahía, y por la decadencia urbana de Calidonia hacia el
occidente.
Establecido
a partir de 1916 a lo largo de amplias avenidas bordeadas de grandes
árboles, La Exposición fue la creación del
Dr. Belisario Porras. Hombre de gran visión, Porras, quien
en tres ocasiones ocupó la presidencia de Panamá a
principios del s. XX, dedicó gran tiempo y esfuerzo en desarrollar
las instituciones e infraestructuras nacionales tras la separación
de Panamá de Colombia en 1903.
En 1915,
el Dr. Porras propuso a la Asamblea Nacional que Panamá lanzase
una gran exposición internacional para conmemorar el cuarto
centenario del descubrimiento del Océano Pacífico
y la apertura del Canal de Panamá, que había visto
transitar su primer barco el año anterior. Aunque las exposiciones
internacionales estaban de moda en otras partes del mundo durante
este período, muchos en Panamá creían que tal
idea era exagerada para un país pobre con menos de 400,000
habitantes.

Procuraduría General de la Nación.
No obstante,
el proyecto fue aprobado, y el gobierno adquirió para la
ocasión un gran lote de terreno denominado "El Hatillo".
Luego de rellenar partes de la propiedad (cubierta en aquel entonces
por manglares) y reubicar a los residentes pobres de la zona a lo
que hoy se conoce como San Francisco, un grupo de países,
entre ellos España y Cuba, iniciaron la construcción
de sus respectivos pabellones.
La exposición
abrió en 1916 y fue considerada el despliegue cultural, científico
y tecnológico más grande de Centroamérica hasta
esa fecha. Diversas entidades y colegios también participaron
de la feria.
Al finalizar
la exposición más tarde ese año, los pabellones
de madera fueron demolidos, y el gobierno vendió la propiedad
a la empresa privada, que a su vez, la vendió a individuos
pudientes.

Monumento al Dr. Belisario Porras, en la Exposición.
A lo
largo de las avenidas Perú, Cuba y España (que honran
a algunos de los países participantes en la exposición)
aparecieron nuevas mansiones con el mismo estilo arquitectónico
del vecino barrio de Bella Vista (una mezcla de influencias coloniales
españolas y neoclásicas). También se levantaron
en la zona nuevos edificios gubernamentales, convirtiéndose
en la verdadera "capital" de Panamá.
En sus
días de gloria, La Exposición se extendía desde
la Avenida Balboa hasta el área de "La Cuchilla"
de Calidonia, pero hoy cubre el perímetro entre las Avenidas
Cuba y Perú, con la Plaza Porras como centro. Un puñado
de pabellones de la feria de 1916 aún se utiliza en la actualidad,
habiendo sido restaurados en años recientes. Entre estos
están las embajadas de Cuba y España y la Procuraduría
General de la Administración. Los Archivos Nacionales, una
grandiosa, pero descuidada estructura de imponente fachada neoclásica,
también es parte del conjunto, al igual que el Centro Conmemorativo
Gorgas, sobre la Avenida Justo Arosemena –aún considerado
uno de los principales centros de investigación de medicina
tropical más importantes de Latinoamérica—y
el Museo de Ciencias Naturales (en uso, pero con instalaciones deterioradas).

Vieja mansión ocupada actualmente por la Universidad del
Istmo.
La población
de La Exposición empezó a declinar hacia los años
1960 y ’70, cuando sus residentes pudientes empezaron a emigrar
hacia La Cresta, El Cangrejo y Punta Paitilla. Muchas de sus viejas
mansiones han sido reemplazadas por estructuras modernas, están
ocupadas por familias de escasos recursos o yacen completamente
abandonadas.
La Exposición,
al igual que Bella Vista, su vecina oriental, está perdiendo
rápidamente su esencia arquitectónica original, en
medio de una fiebre inmobiliaria causada por la llegada de cientos
de jubilados norteamericanos y europeos en los últimos años.
Un número de organizaciones han aparecido en meses recientes
buscando preservar las estructuras que aún permanecen en
pie, mientras que un proyecto de ley que tiene como objetivo declarar
el área una "zona de interés histórico"
espera ser aprobado en la Asamblea Nacional.
El edificio de Archivos Nacionales, con su impresionante fachada
neoclásica.