SAKE
entra en escena con excelentes ratings
Viajo
a los EE.UU. cada cuatro meses en plan de negocios. Durante mi breve
estadía allá, trato de comer sushi cada vez que puedo;
hay que aceptarlo, un sushi realmente bueno es algo difícil
de encontrar en nuestra capital cosmopolita. Es posible encontrarlo,
desde luego, pero lo que se sirve está lejos de lo que un
amante del sushi podría considerar como aceptable.
Pero
ahora tenemos a "SAKE".
Abierto
hace sólo unas semanas, "SAKE" está en ese
período inicial por el que todo restaurante pasa, que se
requiere para entrenar al personal de servicio, la cocina funcione
sin problemas y la calidad de la comida sea establecida. Hacer una
reseña a sólo unos días luego de la apertura,
es injusto y poco profesional, lo que lamentablemente pasó
con "SAKE" en un diario local. Sin embargo, me alegra
haber aclarado las cosas... y juzgando por las multitudes que he
visto en cada visita, la reseña previa ha sido totalmente
ignorada.
"SAKE"
es una conocida y popular cadena exclusiva de restaurantes en Quito,
Ecuador y afortunadamente para nosotros, el de ciudad de Panamá
es el primero de muchos restaurantes planeados fuera de aquel país.
El diseño interior es bastante moderno y minimalista, lo
que funciona bien. Oscuro, con conjuntos de luces recrean el reino
submarino, el centro de atención son dos grandes pantallas
de TV colocadas en una pared que repiten innumerables escenas de
la hermosa e hipnótica vida del océano; un ambiente
perfecto para los frescos ingredientes de calidad que uno espera
en un buen restaurante y que encuentra en SAKE. A pesar de que no
se sirve la clásica comida japonesa, SAKE ofrece una fusión
europea con retro-japonesa, junto con algunas sorpresas extra.

Sake ha llegado para salvar la reputación del sushi en Panamá.
Ahora
es tiempo de comer.
Para
los aperitivos comenzamos con Hirame ($7.85), una combinación
verdaderamente exótica de atún y pez espada finamente
cortados, ligeramente salteados en aceite de oliva, espolvoreados
con semillas de ajonjolí y servidos con una tempura de vegetales.
Las rebanadas de pescado apenas fueron pasadas por el fuego, por
lo que la esencia del marisco estaba maravillosamente sabrosa. Luego
vino el House Tataki ($8.85), una mezcla de atún, pulpo,
salmón y lomo de carne ligeramente rociados con el aliño
especial de SAKE. La variedad de sabores y texturas eran un deleite
y la frescura de los ingredientes era evidente al paladar. Después
llegó un plato increíble llamado Mika-Zuki ($7.50),
que consiste de cuatro grandes caparazones de vieras llenos de pulpo
picado salteado, salsa de ajonjolí y caviar de eperlano,
servidos gratinados. Este fue, sin lugar a dudas, el mejor de la
selección de aperitivos y uno de los que yo recomendaría.
La mayoría de los comensales no ordena tanta variedad de
platos como se hace en una reseña, así que vaya por
lo mejor de una buena selección... el Mika-Zuki.

El acogedor bar del restaurante.
De los
platos principales probamos sólo dos, ya que el sushi todavía
tenía que ser puesto a prueba. Tokubay ($12.50) fue un plato
hermosamente presentado, que consistía de pequeña
piezas de carne de lomo, cocidas a la perfección y servidas
sobre una gran cama de wantón frito, que sucesivamente era
sostenida por cuatro cuadros de crujiente arroz frito. Haga lo que
haga, no deje los wantones fritos... están saturados con
la salsa de la carne y los cuatro cuadros de arroz frito están
crujientes y deliciosos.
No tan
exitoso fue el Sake Passion Fruit ($14.50). Dos grandes filetes
de salmón a la parrilla, acompañados por dos gambas
a la parrilla, arroz gohan y espinaca oriental. Mientras que el
salmón estaba jugoso y perfectamente cocido, el arroz importado
tenía un rico sabor y textura, e incluso la pequeña
porción de espinaca oriental estaba deliciosa... pero las
dos grandes gambas estaban secas, un poco pastosas y casi no tenían
sabor, a pesar de la ácida salsa de maracuyá. Una
ligera decepción, ya que el tamaño de los filetes
de salmón era más que adecuado.
Y ahora
pasamos al sushi. Y había mucho de esto: Rollo Kaiso, Rock
N’ Roll, Rollo SAKE, Atún Picante y otros... probamos
de todo. Los sabores de cada uno de ellos eran frescos, deliciosos,
hechos y presentados de forma experta. El arroz japonés importado
podría haber tenido un poco más de vinagre de arroz,
usado para darle un toque de sabor mientras aún se adhiere
bien para formar un cojín para el pescado y los demás
ingredientes. Cuando le hice el comentario al Gerente General, el
Sr. Raúl Domínguez, me dijo que las recetas aún
estaban siendo trabajadas en cuanto a la porción de los ingredientes,
ya que la altura de Quito influye de forma distinta que al nivel
del mar aquí en la ciudad de Panamá. Ese tipo de atención
a los detalles y conocimiento de los ingredientes que se sirven
nos dicen mucho acerca del tipo de restaurante que es SAKE.
Balance
final… SAKE es una adición exquisita al desfile de
buenos establecimientos para cenar con que cuenta la ciudad de Panamá.
Si usted en verdad disfruta del sushi, entonces ha encontrado su
lugar. Si cuando usted lo visite, ve a un gringo de la tercera edad
sentado en una esquina comiendo sushi, suspirando como si estuviera
en el cielo, acérquese a saludarlo... de seguro seré
yo.