Una
isla del Caribe en el Pacífico
Por:
Lois Benson, una residente de Contadora

Contadora se encuentra a 15 minutos de la capital por avioneta.
En algún
punto sobre el azul profundo del Pacífico, a sólo
15 minutos en avión de la ciudad de Panamá, se encuentra
escondido un tesoro llamado Isla Contadora. Esta isla, que forma
parte del Archipiélago de Las Perlas, sirvió como
punto de conteo de las perlas extraídas en los alrededores
de estas 90 islas durante la colonia. En sólo 15 minutos,
usted será transportado a un paraíso tropical donde
el tiempo se ha detenido y, quizás, se haya olvidado.
Aunque
se levanta en la actualidad alguna que otra construcción,
la isla retiene su encanto y sabor local. Quizás estando
a años luz del turismo de masas, usted pronto se encuentre
sintiendo más como local que como turista. Sin camisas? Sin
zapatos? Sin problemas!
La isla
cuenta con 13 playas de blancas arenas para la práctica de
la natación, el snorkeling, y el buceo. También están
disponibles numerosos botes para la pesca y giras de observación
de aves. Siempre es posible encontrar escuelas de delfines y peces
voladores. La temporada de avistamiento de ballenas inicia en el
mes de junio.

Villa Romántica, sobre Playa Cacique.
En Contadora,
los visitantes siempre deberán tener a mano sus binoculares,
ya sea de día o de noche, ya que después del ocaso
los observadores de estrellas "hacen fiesta" debido a
la brillantez con que se ven dichos astros desde esta maravillosa
isla. Hay tantas estrellas que es posible ver los colores del arco
iris alrededor de cada una de ellas.
Contadora
cuenta con una buena selección de restaurantes, todos ellos
situados a poca distancia entre sí. Visite un comedor local
para disfrutar una de una experiencia más auténtica,
y pida la "comida del día" ($3.00), o un platillo
de pollo ($4.00) o pescado ($7.00). Los restaurantes más
exclusivos de la vista ofrecen espectaculares vistas del mar y sus
playas.
Las
casas de alojamiento abundan en la isla, y normalmente no se requiere
hacer reservas (únicamente en temporada alta y en días
feriados). En los últimos años, varios hostales de
primera han abierto en la isla. Sus propietarios dan la bienvenida
a los visitantes en el aeropuerto y brindan toda la asistencia que
sea necesaria.
Una
vez instalado en su habitación, es tiempo de relajarse y
ajustarse a la "baja velocidad" de la isla. Es como aprender
a bailar reggae!