La Scala – molto bene!
Cenando con Bob Stiff
La Scala acaba de abrir sus puertas hace algunos meses en Plaza California,
El Dorado en la Tumba Muerto, tomando el puesto de un antiguo restaurante.
Su gerente es Antonio Cioffi, quien estuvo anteriormente en el Caffé
Pomodoro en El Cangrejo. La Scala presenta una comida sumamente excepcional.
Nuestra selección consiste en un Carpaccio di buey ($6.95) de
un gran sabor, trozos delgados de carne marinada con limón fresco,
aceite de oliva adicional y queso fresco Parmesano, y la Insalata ai
fruti dimmare ($9.95). El Carpaccio es del grosor de un pedazo de papel
y tan fresco que el sabor de la carne fue absorbido por el aceite y
el cítrico. Aún con rebanadas de pan italiano hecho en
casa, resultó ser un gran inicio. La Insalata ai fruti di mare
estuvo aún mejor, consistente en camarones, aceitunas, pulpo,
calamar y cebolla por encima, algo de lechuga aderezada con vinagre
balsámico y aceite de oliva. La gran cantidad de comida copiosa
y de mariscos frescos haría una cena ideal para uno. De repente
apareció como un aperitivo perfecto para cuatro. Nuevamente,
al hacer buen uso del vinagre y de un aceite de oliva de alta calidad,
al gran sabor fresco de los mariscos se le permitió brillar...y
es altamente recomendado.
La Brushetta al Pomodoro ($2.25), fue obviamente y frescamente preparada,
el crujeante pan italiano hecho en casa, el tomate liviano y la albahaca
con aderezo deslumbrante, con sabor superior. La Brushetta con fungí
alla panna ($4.95), por un lado, fue un poco pesado, la mezcla de setas
o hongos ricos y con mucho poder para ser un alimento sencillo. Quizás,
con la mitad del volumen servido esa noche, puede que deslumbre.
Todos los platos de pasta, fueron excelentes, las salsas vegetales vibrantes
y frescas, los quesos fueron considerados ricos y de gran corazón.
Los precios variaron de $4.95 por un Bolognese tradicional hasta $14.95
por una langosta increíblemente apetitosa, Aragosta que sirvió
de ejemplo para una segunda visita. Y usted tiene la posibilidad de
escoger de nueve tipos de pasta, tallarines por donde escoger. Uno de
mis favoritos, Puttanesca ($7.95), fue una de las mejores versiones
de esa salsa básica que he probado.
Una de nuestras dudas llegó cuando sirvieron el Filetto alla
Parmigiana ($11.95). El filete tenía un buen tamaño, la
parte exterior tenía un color chocolatozo excelente y crujiante
e invitaba pero el primer mordisco me dejó pensativo...¿qué
estaba probando? Hubo un sabor que me dejó cauteloso...para seguir
probando e inmediatamente llamé al señor Cioffi y le expliqué
mi inquietud. Tomó el plato e inmediatamente identificó
el sabor que nos estaba confundiendo, en vez de estar relleno con salsa
de tomate y queso mozzarella, el chef utilizó queso de cabra!
Tan pronto se identificó el sabor, se podía apreciar mejor
aquel plato. Esto es símbolo de un caso mental sobre la materia...mi
gusto se había preparado para degustar mozzarella pero usted
trate de experimentar con aquel sabor que produce el queso de cabra,
y verá que sonarán las alarmas. Y que se diga la pura
verdad, prefiero mejor mozarrella. Le recomendé al señor
Cioffi sobre el informe de cena y la selectividad, y él por supuesto
estuvo de acuerdo.
Lo que no dejó espacio para el debate, sin embargo, fue el plato
emblemático de la noche. Luego de ser un antiguo fanático
del gnocchi, no estaba preparado para lo sublime del Gnocchi alla Fungí,
o gnocchi con hongos. Obviamente, hecho en casa, estos pequeños
fragmentos de papas y de harina fueron cocinados al dente y luego envueltos
en salsa con una salsa de hongos realmente deliciosa que dejó
a mis amigos de cena asombrados. Un verdadero y maravilloso plato que
estaría en casa en cualquier tipo de cocina fina de Italia.
Los postres fueron en forma uniforme considerados como buenos, y el
sobresaliente fue el Cheesecake hecho en casa, luego del gnocchi, dejó
a los comensales en la mesa sentados pero sonrientes.
El decorado en La Scala, lamentablemente, no acompaña al menú.
Con suficiente alumbrado, presenta paredes rellenas de memorabilia dejado
atrás por el dueño anterior, y aparatos de televisión
ya tan populares en los más finos restaurantes de la ciudad.
Pero en el análisis final, uno no va a La Scala por el decorado...
uno va por la comida. Y allí brilla por sí sola.
La Scala
Plaza California, El Dorado
Bar Completo
Precios: Moderados
Rating: Muy Bueno ***
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