Diario de viaje: Boquete
Aguas termales y
un paseo a caballo
Por: Ursula Kiener Ford

La autora disfrutando
su paseo a caballo.
Mi viaje más reciente a Boquete fue tanto de negocios como de
placer. Tenía a tres de mis amigos de la Florida State University
yendo conmigo desde la ciudad de Panamá para visitar las oficinas
en Boquete de mi compañía de seguros. Siendo de Panamá,
me emocioné en adentrarme a una modalidad “de turista.”
Coordinamos en hacer un paseo a caballo a través de Boquete Safari
Tours.
Un vehículo todo-terreno de color amarillo incandescente esperaba
para recibir a nuestro grupo en Plaza de los Establos, en la vía
principal de Boquete. ¡No podía esperar a montarme y convertirme
en turista en mi propio país! John fue nuestro guía. Oriundo
de Boquete, nos comentó que había vivido en los Estados
Unidos (habla inglés perfectamente) y que había sido entrenado
por el IPAT. “Tengo el mejor trabajo del mundo.” Dijo, “llego
a mostrarle a gente de todas partes del mundo lo hermoso que es Panamá
todos los días.”

Una de las potrancas
recién nacidas.
John nos dijo que nos dirigíamos hacia Caldera, alrededor de
20 minutos de Bajo Boquete donde se encontraban las aguas termales.
Hay tres piscinas con agua de temperaturas de 38, 40 y 43 grados Celsius
respectivamente. El camino hacia las aguas termales era diferente a
la última vez que las visité, probablemente debido a la
controversial represa hidroeléctrica que pretenden construir
allí.
Habiendo subido a las montañas, salimos del vehículo
y caminamos un pequeño tramo para conocer a Didimo, quien se
encarga del área y entrena a los caballos. Nos montamos y tomamos
un camino hacia un punto más elevado en las montañas.
Me recordó a algo salido de una película de “El
Señor de los Anillos” – simplemente hermoso. Dos
de los caballos acababan de dar a luz a adorables potrillos, quienes
nos siguieron junto a los amigables caballos.
Bañarse en las aguas termales es sumamente relajante, tanto
así que nos saltamos el tercer tramo de nuestro tour (para ir
a ver los jeroglíficos) y nos quedamos flotando en las piscinas
humeantes con el sonido del Río Caldera de fondo. ¡Al estar
en Boquete, no puede perderse esta experiencia! Visite www.boquetesafari.com |